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martes, 9 de junio de 2026

El Duelo de los Sacros: Dioniso frente al Crucificado — Un Análisis Crítico de la Violencia y la Cultura

 


1. Introducción: El Conflicto de las Fundaciones

La arquitectura del pensamiento occidental, en su examen más descarnado, se sostiene sobre la tensión dialéctica entre dos figuras que Friedrich Nietzsche identificó como irreconciliables: Dioniso frente al Crucificado. Esta oposición, lejos de agotarse en una querella teológica o estética, constituye la base heurística para comprender los cimientos violentos sobre los que se erige la civilización. La disputa nos sitúa ante el choque entre la "moral trágica" nietzscheana —que abraza la violencia como principio vitalista— y la "teoría mimética" de René Girard, quien descifra en esa misma violencia el mecanismo sacrificial que la revelación judeocristiana ha venido a desmantelar.

La premisa de Girard es de una honestidad intelectual quirúrgica: suscribe el diagnóstico descriptivo de Nietzsche sobre el origen violento de lo sagrado, pero rechaza de raíz sus conclusiones prescriptivas. Mientras que para Nietzsche el fin del orden sacrificial representa una decadencia de la "fuerza", para Girard representa la única posibilidad de verdad antropológica.

Soberano ¿Y Qué? La comprensión de estos modelos no es un ejercicio de arqueología académica; redefine nuestra percepción contemporánea de la paz social. Nos obliga a cuestionar si nuestra actual estabilidad es una justicia auténtica hacia la víctima o simplemente una "paz" precaria basada en la invisibilización del sacrificio. En última instancia, nos interpele sobre si el orden institucional es una estructura de caridad o una mentira necesaria para contener nuestra propia tendencia a la aniquilación mutua.

2. La Moral Trágica: Dioniso y la Afirmación de la Crueldad

Para el Nietzsche de Ecce Homo y de los fragmentos póstumos recopilados en La voluntad de poder (específicamente la nota 1052), la "anti-moral" de la Antigüedad no era una fase superada, sino una salud perdida. Nietzsche desprecia las interpretaciones decimonónicas de autores como Winckelmann o Matthew Arnold, quienes proyectaban sobre Grecia un ideal de "dulzura y luz" (Sweetness and Light). Para un catedrático de la sospecha, esta visión es un anacronismo romántico. La Grecia real era el territorio del Agon (la lucha competitiva) y del "pesimismo de la fuerza".

La cultura dionisíaca se fundamentaba en una aceptación del exceso y la crueldad como motores de la vitalidad:

  • Santificación de la Manía: La furia homicida no era vista como patología, sino como una epifanía divina que, aunque dejaba ruinas a su paso, regeneraba el espíritu social.
  • El Ritual del Sparagmos: El despedazamiento de la víctima no era un crimen civil, sino un acto sagrado de desmembramiento que reflejaba el ciclo eterno de destrucción y renacimiento de Dioniso.
  • Desprecio por la Compasión: La piedad era considerada un síntoma de debilidad que protegía lo "fallido" a expensas de lo superior.
  • Justificación del Sufrimiento: El individuo es sacrificado en el altar de la especie; la vida es considerada "suficientemente santa" como para justificar una cantidad monstruosa de dolor.

Nietzsche veía en la eliminación de la violencia ritual una mutilación de la vitalidad humana. Sin embargo, Girard objeta que este orden no nace de una "salud" instintiva, sino de un motor psíquico inconsciente y peligroso: el deseo mimético.

3. El Motor del Conflicto: La Teoría Mimética de René Girard

Girard postula que el deseo humano no es una pulsión lineal o autónoma, sino un proceso de triangulación inconsciente. El sujeto no desea el objeto por sus cualidades intrínsecas, sino porque el objeto es deseado por un tercero, el modelo. Esta mimesis convierte al prójimo, simultáneamente, en un modelo a imitar y en un rival a batir.

Dimensión                    Visión Convencional / Freudiana                          Visión Gerardiana (Mimética)

Origen del Deseo         Impulso interno, biológico o instintivo (Líbido).   Triangulación externa y                                                                                                                                  relacional (Sujeto-Modelo-                                                                                                                            Objeto).

Naturaleza                   Deseo consciente y orientado a la satisfacción del yo. Proceso inconsciente y de                                                                                                                              "hiper-imitación" no lineal.

Conflicto                     Accidental, basado en la escasez física de recursos.    Inevitable; la convergencia                                                                                                                            de deseos genera rivalidad                                                                                                                            ontológica.

Identidad                    El individuo es una fuente autónoma de voluntad.       "El individualismo es una                                                                                                                              mentira formidable"; el yo                                                                                                                            es un subproducto del otro.

Esta mimesis conduce inevitablemente a una crisis de indiferenciación, la Bella omnium contra omnus (Guerra de todos contra todos). Cuando la sociedad se encamina hacia su autodestrucción por la convergencia de apetitos sobre los mismos objetos, el sistema busca un mecanismo de emergencia: el chivo expiatorio.

4. El Mecanismo del Chivo Expiatorio y la Fundación de la Cultura

El sacrificio colectivo funciona como un "reinicio psicológico". En medio del caos mimético, la violencia de todos contra todos se polariza repentinamente en la violencia de todos contra uno. Este proceso de victimización colectiva posee una eficacia asombrosa basada en la mentira:

Indiferencia ante la Inocencia: Al grupo no le interesa la verdad jurídica de la víctima. Lo que importa es la creencia unánime en su culpabilidad para que la descarga de violencia sea catártica.

La Deificación Posterior: Paradójicamente, la víctima es deificada tras su muerte. Al detenerse la violencia grupal justo después del linchamiento, la comunidad atribuye la paz a la víctima misma. El chivo expiatorio pasa de ser el "causante del mal" a ser el "dios salvador" que trajo el orden.

Fundación de lo Sagrado: Así, la religión arcaica no es la causa de la violencia, sino su solución técnica: es el método para gestionar la violencia interna del grupo mediante su externalización hacia una víctima sacrificial.

Para Girard y Nietzsche, la violencia es el arquitecto indispensable de la cultura pagana. La diferencia radica en que Nietzsche celebra esta estructura dionisíaca de mentira necesaria, mientras que Girard identifica en el Crucificado la fuerza que viene a rasgar ese velo.

5. El Crucificado: La Revelación de la Inocencia y la Herida de la Venganza

La ruptura definitiva del ciclo sacrificial ocurre con la figura del Crucificado. Girard sostiene que el cristianismo no es una religión de sacrificio, sino una revelación antropológica. Mientras que en los mitos dionisíacos el dios es a menudo el instigador del linchamiento, Jesús es radicalmente inocente y se sitúa como la víctima definitiva que desvela la culpabilidad de la multitud.

Esta divergencia se ejemplifica en la comparación entre Rómulo y Caín. En la mitología romana, Rómulo asesina a su hermano Remo y es glorificado como el fundador divino de la ciudad; el asesinato es un acto necesario y fundacional. En el relato bíblico, Caín asesina a Abel y es inmediatamente condenado por Dios; la sangre de la víctima clama desde la tierra. El judeocristianismo, por primera vez, toma partido sistemáticamente por la víctima.

El cristianismo introduce la figura del Paráclito (del griego parakletos: abogado defensor o consejero), que se opone frontalmente a Satán (el Acusador, el espíritu del linchamiento). Al revelar que el mecanismo del chivo expiatorio se basa en un asesinato injusto, la Cruz "hiere" la eficacia del sacrificio:

Invalida el "reinicio psicológico": Ya no podemos linchar con la conciencia tranquila.

Transforma la venganza en resentimiento: Al estar bloqueada la vía de la violencia ritual abierta, el impulso violento se interioriza y se vuelve venenoso.

Soberano ¿Y Qué? Este cambio de la figura del "acusador" a la del "defensor" es la piedra angular de la justicia moderna. Sin esta herida infligida a la lógica del linchamiento, nuestra civilización carecería de la sensibilidad ética para reconocer los derechos del individuo frente a la masa.

6. Resentimiento vs. Redención: El Error Diagnóstico de Nietzsche

Nietzsche atacó al cristianismo por ser el progenitor del ressentiment (resentimiento), una "moral de esclavos" que envenena la psique al impedir la descarga de la fuerza. Sin embargo, Girard plantea que Nietzsche cometió un error diagnóstico fundamental: el resentimiento no es el origen del cristianismo, sino su consecuencia no deseada en una humanidad que se niega a abandonar la venganza pero ya no puede ejercerla de forma sagrada.

Aquí, Girard encuentra un aliado inesperado en Sigmund Freud. En Tótem y Tabú, Freud coincide con Nietzsche (específicamente con el pasaje del "Hombre Loco" en La gaya ciencia, aforismo 125) al situar un "asesinato colectivo" en el origen de la ley y la religión. Pero mientras los ateos del mercado en el relato de Nietzsche ríen porque no son conscientes del crimen, el "Catedrático de la sospecha" sabe que la "Muerte de Dios" es en realidad el reconocimiento de un asesinato del que todos somos cómplices.

Girard critica la frivolidad de Nietzsche. El filósofo alemán abogaba por una moral dionisíaca de la crueldad desde la seguridad de un siglo XIX protegido por los valores cristianos de orden y no violencia. Es la crítica del hombre que vivió la ocupación nazi en 1940: la moral de los "señores" no es una salud antigua, sino una regresión bárbara que solo puede desearse cuando se ha olvidado lo que significa ser la víctima del sparagmos.

7. Conclusión: La Elección entre Dos Abismos

El duelo entre Nietzsche y Girard sitúa al hombre moderno ante una elección definitiva. No existe una tercera vía neutral: o se asume la violencia fundacional como una necesidad trágica (Dioniso), o se asume la responsabilidad ética por la víctima inocente (el Crucificado).

La trayectoria es clara: la mimesis genera la crisis, el sacrificio antiguo ofrecía una tregua basada en la mentira, y la Cruz marca el fin de la eficacia de esa mentira al revelar la inocencia de la víctima. Jesús no trajo una paz cómoda, sino la "espada" que destruye la cultura basada en el linchamiento para intentar instaurar lo que Pascal llamaba el "Orden de la Caridad".

Al final de su lucidez, Nietzsche firmaba sus cartas alternando entre "Dioniso" y "el Crucificado". Poseído por ambos, comprendía que la cultura ya no puede sostenerse sobre la sangre de los inocentes sin ser consciente de su propio crimen. En este sentido, la obra de Girard no solo critica a Nietzsche, sino que lo completa, demostrando que la única alternativa a la autodestrucción mimética de la especie es la asunción de esa verdad que el filósofo alemán, en su angustia, intentó sepultar bajo el martillo.

lunes, 20 de enero de 2025

La Fuerza de Existir

 Yo formo parte del fango, de esos intelectualoides que leen en su rincón en lugar de comulgar con los demás durante las retransmisiones de los partidos de fútbol en la televisión.



Hacia el año de 2008 apareció La Fuerza de Existir, que además añadía en su título, un Manifiesto Hedonista del filósofo francés Michel Onfray.  Diecisiete años después, la palabra hedonista sigue sin conseguir adeptos salvo para un pequeño círculo de seguidores del francés. El hedonismo también ha perdido su significado, el cuál no corresponde a su sentido filosófico antiguo. 

La tradición filosófica occidental como denuncia Onfray en casi todos sus libros ha relegado al hedonismo a una colección de anécdotas. La fuerza de existir pretende ser una filosofía de la vida, una posible filosofía existencial. Onfray pretende ser esa voz hedonista que se torna una fuerza para sobrevivir a un siglo que pretende dejarnos vacíos de sentido.

Onfray propone a la cultura como el remedio contra el desprecio, la venganza y el rencor generado por una forma de vida de los tiempos posmodernos.

La idea de está fuerza de existir la toma Onfray de Baruch Spinoza. Onfray ve en la Ética de Spinoza un arte codificado. Spinoza buscó entender a la naturaleza y a Dios por medio de la razón. Onfray intenta lo mismo, aunque su punto de partida es desde un ateísmo radical, es decir, deja afuera la idea de Dios. De alguna manera está siguiendo a la tradición cínica. Tanto Onfray como Spinoza buscan en la razón el orden de las cosas. Buscan una concepción ética de la vida que los llevé a entender la libertad. 

Es necesario notar que todos los filósofos después de Spinoza que le han estudiado han llegado a determinar que hay concepto al que llaman: “conatus”. 

“Conato” o “Conatus” es la esencia de todo ser. Es una tendencia innata a perseverar. Pero también es un deseo de existir. Así como un deseo de poder, el poder de adquirir conocimiento sobre uno mismo y el mundo. 

Es el deseo, la esencia y el poder del ser quienes usan a la razón para ordenar la vida y darle sentido. Onfray le llama la vida ética, que es la vida del autoconocimiento y del conocimiento de la naturaleza que nos llevará al siguiente nivel: la libertad.

Esa libertad a la que accedemos por medio de nuestra fuerza de existir nos permite entender el significado de la vida. Para Spinoza la Ética demostró que hay una imagen objetiva de la realidad a la cuál pertenecemos y a la que es posible comprender. 

En la fuerza de existir, Onfray contribuye por medio de las ideas de Spinoza a crear un sistema filosófico que explique la naturaleza del universo y del ser humano a través de un recorrido por la historia del hedonismo. Para lograr su objetivo, Onfray recurre a la narración autobiográfica. Educado en un monasterio de la orden Salesiana, nuestro anarquista aprende conceptos cómo disciplina, castigo, bien y mal , pero sobre todo algo a lo que llama: la ley del silencio que rodea la pederastia. Onfray se propone desafiar al mundo de las marionetas que actúan sobre un escenario demasiado grande para sus pequeños destinos. 

Encontrar la libertad es librarse de resentimientos. En ese sentido, como lo mencioné al inicio la propuesta cultural y artística del filósofo a través de la escritura es una herramienta para encontrar nuestra fuerza de existir.

“Para no morir a causa de los hombres y su negatividad, para mí existieron los libros, luego la música, en una palabra, el arte, y, sobre todo, la filosofía. La escritura le puso el broche de oro a ese conjunto.”








miércoles, 30 de diciembre de 2020

Nicolás Copérnico, La Ciencia Occidental y Las Culturas Antiguas


 

¿Qué tuvo qué hacer Copérnico para convertirse en el científico más importante de todos los tiempos?

Nicolás Copérnico, publicó en su lecho de muerte "Sobre las revoluciones de las Esferas Celestiales." El historiador de la ciencia Thomas Kuhn llamó al logro del astrónomo de origen polaco la "Revolución Copernicana". Dicho logro representó el rompimiento final con la Edad Media, un rompimiento de la religión con la ciencia, y del dogma con el secularismo ilustrado.

En la escuela aprendimos que en el siglo XVI, Copérnico reformó el sistema solar, colocando al sol, en lugar de la tierra, en su centro, corrigiendo el trabajo del astrónomo griego del siglo II Ptolomeo. Al construir su sistema heliocéntrico, Copérnico puso un muro de fuego entre Occidente y Oriente, entre una cultura científica y una cultura anclada en la magia y la superstición.

Copérnico hizo más que cambiar el centro del sistema solar de la tierra al sol. El cambio es importante en sí mismo, pero matemáticamente es trivial. Otras culturas lo habían sugerido. Doscientos años antes de Pitágoras, los filósofos del norte de la India habían entendido que la gravitación mantuvo unido el sistema solar, y que por lo tanto el sol, el objeto más grande, tenía que estar en su centro. El antiguo astrónomo griego Aristarco de Samos había puesto en marcha un sistema heliocéntrico en el siglo III a.C. Los mayas habían postulado un sistema solar heliocéntrico hacia el año 1000 d.C. La tarea de Copérnico era mayor. Tenía que reparar los defectos de las matemáticas del sistema Ptolemaico.

Ptolomeo tenía problemas más allá del hecho de que eligió el camino equivocado como punto de giro. En eso, se adhería a las creencias aristotélicas. Aún no se había descubierto una teoría viable de la gravitación universal. Así, obstaculizado, Ptolomeo intentó explicar matemáticamente lo que él vio desde su posición ventajosa en Alejandría: varios cuerpos celestes moviéndose alrededor de la tierra. Esto presentaba problemas.

Marte, por ejemplo, mientras viaja por nuestro cielo, tiene el hábito, como otros planetas, de a veces invertir su dirección. Lo que está sucediendo es simple: la Tierra supera a Marte mientras ambos planetas orbitan alrededor del Sol, como un automóvil pasando a otro. ¿Cómo se explica esto en un universo geocéntrico? Ptolomeo ideó el concepto de los epicíclos, los círculos en la parte superior de los círculos. Visualiza una noria (rueda de la fortuna) girando alrededor de un cubo. Los coches de pasajeros también pueden girar alrededor de ejes conectados al perímetro exterior de la rueda. Imagina los coches constantemente girando 360 grados mientras la noria también gira. Visto desde un punto en el coche parece moverse hacia atrás en ocasiones mientras que también se mueve hacia adelante con el movimiento de la rueda.

Ptolomeo estableció los planetas superiores en una serie de esferas, la más importante era la esfera "deferente", que llevaba el epicentro. Esta esfera no era concéntrica con el centro de la Tierra. Se movía a una velocidad uniforme, pero esa velocidad no fue medida alrededor de su propio centro, ni alrededor del centro de la tierra, sino alrededor de un punto que Ptolomeo llamó el "centro del ecualizador de movimiento", que más tarde se llamaría el "Equivalente". Este punto estaba a la misma distancia del centro del deferente como la distancia del centro del deferente de la tierra, pero en dirección opuesta. El resultado fue una esfera que se movía uniformemente alrededor de un eje que no pasaba por su propio centro, sino más bien, a través del ecuador.

La teoría es confusa. No hay un número de lecturas o construcciones que ayudé, porque el prototipo de Ptolomeo es físicamente imposible. A la falla se le conoce como el problema del ecuante, y aparentemente eludió a los griegos. El problema del ecuador no engañó a los árabes, y durante la Edad Media tardía los astrónomos islámicos crearon un número de teoremas que corregían Los defectos de Ptolomeo.

Copérnico se enfrentó al mismo problema del ecuante. El nacimiento de Isaac Newton estaba a un siglo de distancia, así que Copérnico, como Ptolomeo y los árabes antes que él, no tenían la gravedad para ayudarle a entender la situación. Por lo tanto, no cambió inmediatamente el sistema solar de geocentricidad a la heliocentricidad. En cambio, primero mejoró el Ptolemaico poniendo la vista de los cielos desde la Tierra en un sistema más sólido con base matemática. Sólo entonces Copérnico transportó todo el sistema desde su base centrada en la tierra hasta el sol. Esta fue una operación simple, requiriendo a Copérnico sólo para invertir la dirección del último vector que conecta la tierra con el sol. El resto de las matemáticas permanecieron igual. 

Se asumió que Copérnico fue capaz de armar este nuevo sistema planetario usando las matemáticas disponibles, que la Revolución Copernicana dependía de una nueva aplicación creativa de las obras clásicas griegas como Los Elementos de Euclides y el Almagro de Ptolomeo. Esta creencia comenzó a caerse a finales de los 50 cuando varios estudiosos, incluyendo a Otto Neugebauer, de la Universidad de Brown; Edward Kennedy, de la Universidad Americana de Beirut; Noel Swerdlow, de la Universidad de Chicago; y George Saliba, de la Universidad de Columbia, reexaminaron las matemáticas de Copérnico.

Descubrieron que para revolucionar la astronomía Copérnico necesitaba dos teoremas no desarrollados por los antiguos griegos. Neugebauer reflexionó sobre este problema: ¿Copérnico mismo construyó estos teoremas o los tomó prestados de alguna cultura no griega? Mientras tanto, Kennedy, trabajando en Beirut, descubrió documentos astronómicos escritos en árabe y fechados antes del año 1350. Los documentos contenían documentos desconocidos en geometría. Mientras visitaba los Estados Unidos, se los mostró a Neugebauer. 

Neugebauer reconoció inmediatamente el significado de los documentos. Contenían una geometría idéntica al modelo lunar del movimiento de Copérnico. El texto de Kennedy fue escrito por el astrónomo damasceno Ibn al-Shatir, que murió en 1375. Su obra contenía, entre otras cosas, un teorema empleado por Copérnico que fue originalmente ideado por otro astrónomo islámico, Nasir al-Din al-Tusi, que vivió unos 300 años antes de Copérnico.

La pareja Tusi, como se llama ahora el teorema, resuelve un problema de siglos de antigüedad que plagó a Ptolomeo y a otros antiguos astrónomos griegos: cómo el movimiento circular puede generar un movimiento lineal. Imaginen una gran esfera con una esfera de la mitad de su tamaño dentro de ella, la esfera más pequeña en contacto con la más grande en un solo punto. Si la esfera grande rota y la pequeña gira en la dirección opuesta al doble de esa velocidad, la pareja Tusi dicta que el punto original de tangencia oscilará hacia atrás y hacia adelante a lo largo del diámetro de la esfera mayor. Al establecer las esferas celestiales correctamente, este teorema explicaba cómo el epicentro podía moverse uniformemente alrededor del ecuador del deferente, y aún así oscilan hacia atrás y hacia el centro del deferente. Todo esto podría hacerse ahora posando esferas que se mueven uniformemente alrededor de ejes que pasaron por sus centros, evitando así los escollos de las configuraciones de Ptolomeo. Una analogía aproximada es un pistón de un motor de vapor, que se mueve hacia adelante y hacia atrás como una rueda que está girando.

Un segundo teorema que se encuentra en el sistema de Copérnico es el Urdi lemma, después de que el científico Mu'ayyad al-Din al-'Urdi, que lo propuso en algún momento antes de 1250. Simplemente dice que si dos líneas de igual longitud emergen de una línea recta en los mismos ángulos, ya sea interna o externamente, y están conectados arriba con otra línea recta, las dos líneas horizontales serán paralelas. Cuando los ángulos iguales son externos, las cuatro las líneas forman un paralelogramo. Copérnico no incluyó una prueba del Urdi lemma en su trabajo, probablemente porque la prueba ya había sido publicada por Mu'ayyad al-Din al-'Urdi. George Saliba de Columbia especula que Copérnico no le dio crédito porque los musulmanes no eran populares en la Europa del siglo XVI.

Tanto el lema Urdi como la pareja Tusi estan, en palabras de Saliba, "orgánicamente incrustados dentro de la astronomía [copernicana], tanto de modo que sería inconcebible extraerlos y aún así dejar el edificio matemático de la astronomía copernicana intacta". 

Saliba enfatiza que el plagio no es el problema aquí. Aquellos que han estado involucrados en un caso de plagio están probablemente familiarizados con la defensa estándar: ejecución independiente. Está es una defensa especialmente poderosa en las ciencias, en las que hay soluciones "correctas" e "incorrectas". Si el teorema de Copérnico se parece al de al-Tusi, quizás sea porque es la única respuesta correcta al problema.

Los editores de mapas a veces insertan islas ficticias u otras características en sus mapas para atrapar a los plagiarios. ¿Copérnico pidió prestado a al-Tusi el teorema sin darle crédito? No hay una prueba concluyente, pero es sospechoso que las matemáticas de Copérnico contienen detalles arbitrarios que son idénticos a los de de al-Tusi. Cualquier teorema geométrico tiene diversos puntos marcados con letras o números, a discreción del creador. El orden ylLa elección de los símbolos es arbitraria. El historiador científico alemán Willy Hartner observó que los puntos geométricos usados por Copérnico eran idénticos a la notación original de al-Tusi. Es decir, el punto etiquetado con el símbolo de alif de al-Tusi fue marcado con la A de Copérnico. El árabe ba fue marcado con una B, y así sucesivamente, cada etiqueta copernicana era el equivalente fonético del árabe. No sólo algunas de las etiquetas eran las mismas, casi todas eran idénticas.

Pero huboo una excepción. El punto que designa el centro del círculo más pequeño fue marcado como f por Copérnico. Era una z en el diagrama de Tusi. En la escritura árabe, sin embargo, una z a mano podría ser fácilmente confundida por una "f".

Johannes Kepler, que estiró las órbitas planetarias circulares de Copérnico en elipses más tarde en el siglo, se preguntó por qué Copérnico no había incluido una prueba para su segundo "nuevo" teorema, que era de hecho el Urdi lemma. La respuesta obvia ha eludido a la mayoría de los historiadores porque es demasiada comprometedora para nuestro orgullo occidental como para aceptarlo: las nuevas matemáticas en La Revolución Copernicana surgieron primero en las mentes islámicas, no en las europeas. Desde un punto de vista científico, no es importante si Copérnico era un plagiario. Las pruebas son circunstanciales, y ciertamente podría haber inventado los teoremas por su cuenta. No hay duda, sin embargo, dos astrónomos árabes lo hicieron primero. 

La ciencia occidental es nuestro mejor logro. ¿Alguna otra cultura, pasada o presente, presume de tener un edificio científico construido igualmente por Galileo, Newton, Leibniz, Lavoisier, Dalton, Faraday, Planck, Rutherford, Einstein, Heisenberg, Pauli, Watson y Crick? ¿Hay algo que en el pasado no  Occidental se compare con la actual biología molecular, la física de partículas, química, geología o tecnología? Hay poco debate. La única pregunta es de dónde vino esta ciencia. ¿Quién contribuyó a ella? El consenso es que la ciencia es casi totalmente de origen occidental. Por occidental nos referimos a la antigua y helenística Grecia, y a la Europa del Renacimiento hasta el presente. Grecia se considera tradicionalmente europea, en lugar de formar parte de la cultura mediterránea, lo cual incluye a sus vecinos de África. Para los propósitos de este libro, los países occidentales significan Europa, Grecia y la post-colombina América del Norte. No Occidental significa, en general, en todas partes, incluso en las Américas de los amerindios antes de Colón. No-occidental, por lo tanto, toma una considerable y predominante opinión de que la ciencia moderna le debe poco a  los pueblos de estas tierras.

La forma corta de la hipótesis es esta: la ciencia nació en la antigua Grecia alrededor del 600 a.C. y floreció durante unos pocos cientos de años, hasta que alrededor del año 146 A.C., los griegos dieron paso a los romanos. En esta época la ciencia se detuvo en seco, y permaneció inactiva hasta que resucitó durante el Renacimiento en Europa alrededor de 1500. Esto es conocido como el "milagro griego". La hipótesis asume que la gente que ocupo la India, Egipto, Mesopotamia, el África subsahariana y China, las Américas, y en otros lugares antes del año 600 a.C. no realizaban ninguna ciencia. Descubrieron el fuego, luego lo dejaron, esperando a los tailandeses de Mileto, Pitágoras, Demócrito y Aristóteles para inventar la ciencia en el Egeo.

Tan sorprendente como el milagro griego es la noción de que durante más de 1500 años, desde el final del período griego hasta la época de Copérnico, no se realizó ninguna ciencia. La misma gente que se quedó de brazos cruzados mientras que los griegos inventaron la ciencia supuestamente no demostraron interés o habilidad para continuar el trabajo de Arquímedes, Euclides o Apolonio.

La hipótesis de que la ciencia surgió ab ovo en suelo griego, y luego desapareció hasta que el Renacimiento parece ridícula cuando se escribe sucintamente. Es una teoría relativamente nueva, elaborada por primera vez en Alemania alrededor de 150 años atrás, y se ha incrustado sutilmente en nuestra conciencia educativa. La única concesión hecha a las culturas no europeas es el Islam. La historia dice que los árabes mantuvieron la cultura griega, y su ciencia, viva a través de la Edad Media. Actuaron como escribas, traductores y cuidadores, sin, aparentemente, pensar en crear su propia ciencia.

De hecho, los eruditos islámicos admiraban y preservaban las matemáticas y la ciencia griegas, y sirvió como el conducto para la ciencia de muchas culturas no occidentales, además de construir su propio e impresionante edificio. La ciencia Occidental es lo que es porque construyó con éxito sobre las mejores ideas, datos, e incluso equipos de otras culturas. Los babilonios, por ejemplo, desarrollaron el teorema de Pitágoras (la suma de los cuadrados de los dos lados perpendiculares de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de la hipotenusa) al menos mil quinientos años antes de que Pitágoras hubiera nacido. El matemático chino Liu Hui calculó un valor para pi (3.1416) en el año 200 d.C. que seguía siendo la estimación más precisa durante mil años. Nuestros números del 0 al 9 fueron inventados en la antigua India, siendo los números de Gwalior del año 500 d.C. casi indistinguibles de los modernos números occidentales. Álgebra es una palabra árabe, que significa "compulsión", como en obligar a la x desconocida a asumir un valor numérico. (Una traducción tradicional, que álgebra significa "ajuste de huesos", es colorida pero incorrecta.)

Los chinos estaban observando, informando y fechando eclipses entre el 1400 y 1200 A.C. Las Tablas de Venus de Ammizaduga registran las posiciones de Venus en el 1800 A.C. durante el reinado de los babilonios. Al-Mamum, un califa árabe, construyó un observatorio para que sus astrónomos pudieran comprobar la mayoría de los parámetros astronómicos griegos, lo que nos da valores más precisos de precesión, inclinación de la eclíptica, y similares. En el año 829 sus cuadrantes y sextantes eran más grandes que los construidos por Tycho Brahe en Europa durante más de siete siglos en adelante.

Veinticuatro siglos antes de Isaac Newton, el Rig-Veda hindú afirmaba que la gravitación mantenía unido el universo, aunque para los hindúes la hipótesis era mucho menos rigurosa que la de Newton. El sánscrito que hablaban los arios suscribió la idea de una tierra esférica en una época en la que los griegos creían en una plano. Los indios del siglo V d.C. de alguna manera calcularon la edad de la Tierra como 4.300 millones de años; los científicos en la Inglaterra del siglo XIX estaban convencidos de que eran 100 millones de años. (La estimación moderna es de 4.600 millones de años.) Los estudiosos chinos en el siglo IV d.C. como los árabes en el siglo XIII y los papúes de Nueva Guinea utilizaron más tarde fósiles de forma rutinaria para estudiar la historia del planeta; sin embargo, en la Universidad de Oxford en el siglo XVII algunos profesores continuaron enseñando que los fósiles eran "pistas falsas sembradas por el diablo" para engañar al hombre. El conjunto de análisis químicos cuantitativos en el K'ao kung chi, un texto chino del siglo XI a.C., es no más de un 5 por ciento de menor en comparación con las cifras modernas.

Los físicos mohistas (chinos) en el siglo III A.C. declararon, "El cese del movimiento se debe a la fuerza opuesta. . . . Si no hay fuerza opuesta... el movimiento nunca se detendrá. Esto es tan cierto como que un buey no es un caballo". Pasarían dos mil años antes de que Newton estableciera su primera ley del movimiento en términos más prosaicos. El Shu-Ching (alrededor del 2200 A.C.) declaró que la materia estaba compuesta por distintos elementos diecisiete siglos antes de que Empédocles hiciera la misma observación, y planteó la hipótesis de que los rayos solares estaban hechos de largas partículas antes de que Albert Einstein y Max Planck plantearan las ideas de los fotones y quanta. ¿Big bang? Los mitos de la creación de Egipto, India, Mesopotamia, China y América Central comienzan con una "gran copulación cósmica" - no es lo mismo que un "big bang", pero es más poético.

En cuanto a asuntos prácticos, Francis Bacon dijo que tres inventos...la pólvora, la brújula magnética,  el papel y la impresión - marcaron el comienzo del mundo moderno. Los tres inventos vinieron de China. Los Incas de los Andes fueron los primeros en vulcanizar el caucho, y descubrieron que la quinina era un antídoto para el paludismo que se propagaba entre ellos. Los chinos fabricaron antibióticos con la cuajada de soja - hace 250 años. 

Traducido de: Teresi Dick, Lost Discoveries, The Ancient Roots of Modern Science—from the Babylonians to the Maya, Simon & Schuster, 2002, pp. 1-8.





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