jueves, 28 de mayo de 2026

Teologías Radicales: La Nueva Tradición de la Transgresión Crítica

La teología radical como disciplina innovadora, desafía las fronteras académicas tradicionales al integrar la filosofía continental con la crítica cultural contemporánea. El autor, Mike Grimshaw sostiene que, tras un periodo de exclusión en las ciencias sociales, el pensamiento teológico resurge ahora como una herramienta de resistencia frente al capitalismo y la racionalidad técnica. Esta corriente se define por su carácter nómada y disruptivo, pues rechaza los dogmas religiosos para enfocarse en la búsqueda de alternativas humanas y sociales. Al actuar como una gramática de la disidencia, la teología radical cuestiona las estructuras de poder y los límites de lo que se considera normativo en la sociedad actual. 

Teología Radical: ¿Una Teología sin Religión?

La idea de una teología sin religión (o lo que las fuentes denominan "teología sin teología" y "religión sin religión") se refiere fundamentalmente a una práctica intelectual y crítica que utiliza el lenguaje teológico fuera de los límites de las instituciones religiosas y sus dogmas.

Este concepto se desglosa en los siguientes puntos clave:

La diferencia entre lo actual y lo posible: Esta idea surge de la función "fisuradora" de la teología radical, que busca señalar la brecha entre lo que la teología y la religión son en la práctica actual (a menudo dogmáticas o institucionales) y lo que podrían llegar a ser como herramientas de liberación y pensamiento

Una teología secular y no dogmática: Se describe como una "meta-teología" o una "teología genuinamente secular" que no se entiende a sí misma como sierva de una iglesia o una tradición específica. En este sentido, no busca establecer verdades de fe, sino funcionar como una gramática de crítica cultural.

Crítica a la autoridad: Funciona interrogando y presionando otros discursos (como el económico o el político) hasta sus límites, preguntando constantemente por el significado, el impacto y, sobre todo, por la existencia de una alternativa al estado actual de las cosas.

Uso del lenguaje como herramienta, no como dogma: El teólogo radical utiliza términos como "Dios" no como una entidad dogmática, sino como un sustantivo que representa el exceso y el límite de la posibilidad humana. Es un lenguaje que se usa para hablar de lo "impensable" y lo "inenarrable" en un mundo que tiende a reducir todo a lo funcional y económico.

Una posición fronteriza: Esta forma de pensamiento se sitúa en un espacio liminal: es "demasiado secular para la teología" y "demasiado teológica para lo secular". No pertenece exclusivamente a ninguno de los dos ámbitos, lo que le permite criticar ambos desde los márgenes.

Una teología sin religión es una actividad de transgresión que rescata la voz profética y la capacidad de imaginar un valor humano que no esté ligado a la utilidad económica, actuando "dentro y, sin embargo, en contra" de lo que se considera normativo en la cultura occidental.

Teología Radical versus Neoliberalismo

La teología radical desafía al sistema económico neoliberal actual principalmente al posicionarse como un contra-reclamo frente al reduccionismo económico y al instrumentalismo de la sociedad contemporánea.

A continuación, se detallan las formas específicas en que esta disciplina plantea su desafío:

Oposición al reduccionismo del valor humano: La teología radical surge como una voz que defiende el valor necesario del ser humano frente a la tendencia del capitalismo y, especialmente, del neoliberalismo, de reducir a las personas a meras funciones o valores económicos. Busca crear un espacio y un lenguaje para imaginar el valor humano en un mundo donde este suele quedar relegado a la utilidad económica.

Afirmación de que "existe una alternativa": Utiliza la religión y el pensamiento teológico como un marco interpretativo para declarar que el sistema actual no es el único posible. La teología radical funciona como un lenguaje de posibilidad y alternativa, cuestionando constantemente las estructuras de poder y lo que se considera normativo en la cultura occidental.

Interrogación de los límites del sistema: Actúa mediante una "hermenéutica de la crítica", fisurando los discursos dominantes al empujarlos a sus límites. Plantea preguntas críticas al sistema, tales como: "¿Cómo impacta esto?", "¿Cuál es su límite?", "¿Cuál es su posibilidad?" y, fundamentalmente, "¿Cuál es la alternativa?".

Crítica al instrumentalismo y la tecnología: Se sitúa como una respuesta a la "patología de la hegemonía de la Ilustración" y al triunfo acrítico de una sociedad tecnológica e instrumentalista, recordándonos que existen raíces y valores que trascienden la lógica del mercado.

La teología radical no busca ser dogmática, sino que utiliza el lenguaje teológico como una herramienta de crítica cultural y transgresión para señalar la diferencia entre lo que la humanidad y sus prácticas económicas son actualmente, y lo que podrían llegar a ser.

Dios en la Teología Radical

En el marco de la teología radical, el concepto de "Dios" se redefine profundamente, dejando de ser una entidad dogmática o institucional para convertirse en una herramienta lingüística y crítica.

Esta redefinición se basa en los siguientes puntos:

Un sustantivo de límite y exceso: "Dios" es tratado primordialmente como un sustantivo que opera como un reclamo sobre el exceso y el límite de la posibilidad humana. Es una palabra que se utiliza para señalar la tensión entre lo que conocemos y lo que es real, impulsando el deseo de "pensar lo impensable y hablar lo indecible".

Un reclamo contra la inhumanidad: El término funciona como una declaración emitida en relación con la actividad humana. Se utiliza para superar acciones de limitación y exclusión, actuando como un reclamo contra el trato inhumano hacia los demás.

Una herramienta de crítica cultural, no de dogma: En este marco, las palabras y conceptos teológicos no se usan para establecer verdades de fe, sino como críticas culturales. El uso de "Dios" sirve para interrogar al mundo actual y proponer la "posibilidad de una alternativa" frente a las estructuras de poder establecidas.

Un contra-reclamo al reduccionismo: La teología radical utiliza la idea de "Dios" (y la teología en general) para defender el valor necesario del ser humano frente al reduccionismo económico del capitalismo y el neoliberalismo. 

Un lenguaje de "lo que podría ser": Más que referirse a una deidad en un sentido tradicional, el concepto se emplea para señalar la brecha entre lo que la humanidad y el mundo son actualmente, y lo que podrían llegar a ser.

"Dios" se redefine como una gramática de disidencia y posibilidad que permite a los pensadores situarse en los márgenes de la tradición occidental para cuestionar lo que se considera normativo.


Mike Grimshaw, Radical Theologies, Palgrave Communications, 2015.
DOI: 10.1057/palcomms.2015.32

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